Así como lo hizo en la producción Eres Todopoderoso, Danilo quiso experimentar cómo sonaría la música cristiana en géneros no convencionales.

“Generalmente, la gente piensa que esta música tiene que ser muy calmada y no. La música cristiana no está supeditada a un género. Lo que determina la música cristiana es el mensaje, pero la forma en cómo se lleve no importa.

”Hay que buscar un sonido que apele a ti y que la gente entienda. Mi interés particular es llegarle a la gente joven; por eso, busco géneros que les gusten a los jóvenes y con los que me sienta cómodo”.

Eso se percibe en sus producciones, en las cuales ha experimentado hasta un sonido más íntimo, como en La carta perfecta - en vivo (2013).

“Quería que fuera para reflexionar porque era lo que mi cuerpo me pedía. Creo que eso le gustó a la Academia (Latina de la Grabación) y, por eso, me nominaron al Grammy Latino”, contó el cantante, quien irá a la premiación que se realizará en Las Vegas.

Danilo confesó que el género que más disfruta es el acústico.


Esa versatilidad en sus producciones discográficas también la traslada a su vida como pastor de la comunidad hispana de Lakewood Church (Houston, Estados Unidos). “Allí busco que los niños y jóvenes perciban el mensaje por medio de mi palabra y de la música”.

Todas las experiencias que tiene en ese trabajo las plasmará en su segundo libro, que publicará el próximo año y aún no tiene nombre.

“Es de carácter espiritual, pero también tendrá anécdotas personales para ilustrar los principios de los que hablo. Muestro que la música cristiana me ha dado todo”, adelantó Montero. Su primera obra fue Abrazo del Padre (2001).

Además, trabaja en la composición de su nuevo disco, que no tiene ni nombre ni fecha de lanzamiento, y también tiene pensado visitar su tierra natal porque no viene desde el año pasado.

“En lo que resta del año no iré a Costa Rica, pero me gusta ir de vez en cuando a visitar a mi familia y también para enterarme del movimiento que hay en el país de música cristiana porque, por la lejanía que hay, no estoy tan involucrado como me gustaría”, expresó Montero.

De esta forma, el niño que con costos susurraba el Himno Nacional en los actos de su escuela, se transformó en un cantante que todo el mundo cristiano corea y va en busca de su Grammy Latino.